Seguidores

martes, 4 de octubre de 2011

El amor es la guerra perdida entre el sexo y la risa



Yo dejo todo y me voy con vos.-

A veces no solo basta con el amor, a veces necesitamos algo mas movilizante y con adrenalina; a veces necesitamos una canción animal para revivir el deseo.-
Muchas veces pensé en el amor como el acto más sublime, el más leal y sincero. Nuestra historia empezó asi pero ahora creo que encontramos la receta para derrivar una utopía... solo que nos dimos cuenta tarde.-
El tiempo nos pasó por encima y otras personas comenzaron a ser las protagonistas un tiempo mas tarde comenzamos a amar en silencio a otras personas, pero aún asi con el alma gastada volvíamos a vernos. En ese tiempo horrible no dejamos de vernos nunca, simulábamos amor ¿Simulábamos? ¿O solo no teníamos el valor para dejarnos ser libres?. Había algo que teníamos que no encontrábamos en el cuerpo de dos extraños. Era algo mas fuerte que nosotros, algo pasional que saciaba un instinto animal.- La vida se tornó persada y el aire se volvía a gastar; volver a casa mirarnos y saber lo que nos pasaba nos causaba dolor, porque queríamos cambiar las cosas, pero a la vez todo parecía irreversible..- Un año y medio despúes iniciamos vidas paralelas con otras personas, pasaron noches en las que mi cuerpo no se acostumbraba a otro extraño, hubo noches que no sentía que miraba hacia arriba y veía como mi alma se iba con vos. Hubo madrugadas en la ventana, en las cuales pensaba hasta que punto era bueno estar alejados y más pensaba más me daba cuenta en el absurdo cometido; necesitaba tu calor, tus manos tocándome y ese amor que habíamos perdido. Ya mi vida estaba realizada pero dejaba todo por volver a tenerte en mi una vez más, pero en el fondo sabía que no solo buscaba tener sexo, sino que esta vez necesitaba, buscaba hacerte el amor como antes.- Una noche salí en silencio hacia tu casa y cuando llegué hasta tu puerta me puse a pensar en quien sería la persona con la cual compartis la cama y las lágrimas no tardaron en llegar, hasta que un momento bajaste del auto y me miraste desconcertado. Sin dejarte decir nada te besé hasta perder la noción de tiempo y espacio. Llovía y estabamos en la calle y me propusiste llevarme a casa, en el trayecto no pude escucharte decir nada, mis ojos estaban ocupados en vos en tu boca, en cada uno de tus gestos. Enseguida me preguntaste ¿A qué viniste?-
Con la voz temblorosa por el agua y el llanto respondí con gran desparpajo "vine a hacerte el amor".- me miraste y empezaste a reir como un adolescente que no sabe que hacer ante una respuesta de ese tipo. En seguida me llevaste hacía atrás me besaste y me desnudaste el alma, dejando en evidencia mi pudor, hasta que olvidamos la lluvia y al resto del mundo. hasta que volvimos a ser uno los dos.- Tus movimientos eran perfectos, tus caricias eran maquiavélicas,; tu respiración se aceleraba, tu respiración en mi pecho era el motor que necesitaba para dejar de pensar un poco en las consecuencias, para dejar de pensar en el mañana. El sol nos encontró al descubierto, pero con el alma llena, las llamadas perdidas superaban las dos cifras, enseguida apurados nos vestimos y al mirarnos comenzamos a reir.
Parecemos dos pendejos ¿te das cuenta?.- me dijiste
Si, te juro que no quiero que la vida pase de este momento.- te respondí acariciándote la mejilla.
¿Que va a ser de nosotros ahora?- continué.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario