Dos años después ya era una superficial más. Me juntaba todas las tardes en la misma esquina con mis compañeras del colegio para que nos miren, para ser admiradas. Por fin estaba saboreando un poco de victoria. Y era dulce, casi sin calorías. Perfecta. Es sabido que cuando uno siente que las cosas no pueden ser mejor o que por lo menos está viviendo un estúpido y frágil equilibrio vital, las mismas tienden a desmoronarse casi instantáneamente. Es así, una regla vital, una estúpida consecuencia de la conciencia. Porque quizás uno al pensarlo se está llenando de miedo la vida y se está abriendo al mismo tiempo a las malas vibras. Tengo la alucinación de que cuando uno es ignorante de su propia felicidad puede conservarla mucho más tiempo y en mejor estado. No servía de mucho, necesitaba exprimirme y beberme el lucro instantáneamente. Embriagarme de belleza.
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miércoles, 24 de agosto de 2011
Miente miente que algo quedará
Dos años después ya era una superficial más. Me juntaba todas las tardes en la misma esquina con mis compañeras del colegio para que nos miren, para ser admiradas. Por fin estaba saboreando un poco de victoria. Y era dulce, casi sin calorías. Perfecta. Es sabido que cuando uno siente que las cosas no pueden ser mejor o que por lo menos está viviendo un estúpido y frágil equilibrio vital, las mismas tienden a desmoronarse casi instantáneamente. Es así, una regla vital, una estúpida consecuencia de la conciencia. Porque quizás uno al pensarlo se está llenando de miedo la vida y se está abriendo al mismo tiempo a las malas vibras. Tengo la alucinación de que cuando uno es ignorante de su propia felicidad puede conservarla mucho más tiempo y en mejor estado. No servía de mucho, necesitaba exprimirme y beberme el lucro instantáneamente. Embriagarme de belleza.
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