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lunes, 7 de enero de 2013

JUGUEMOS AL BLACK JACK

Se que hace tiempo no venía, digamos que tampoco quería asumir que estaba como el orto. Pero ahora que el dolor y la tristeza volvieron a hacerse algo rutinario en mi vida, he vuelto.

Con Matias se terminó todo, bah al menos eso parece. El 15 de Octubre que murió mi abuelo Dios decidió que él también tenía que salir de mi vida. Fueron dias difíciles y un mes despúes del corte (aunque yo seguía amandolo) nos vimos un par de veces en donde todo fue un juego de histeria, en el cual yo tenía que ducharme del calor corporal con el que volvia a mi casa.
El 14 de Diciembre llegó, y por si no lo saben (?) (re que nadie lee esto) fue mi cumpleaños y el muy garca ni me saludó. LLegó la Navidad y yo ahi con la esperanza de algun encuentro de alguna palabra.
Una noche, la noche del 27 de Diciembre, mientras hablaba con mi prima de como lo extrañaba, como extrañaba que hiciéramos el amor mi celular sonó eran las once y media de la noche. ERA EL, era como si hubiera una mano invisible que movía las fichas para un nuevo encuentro. Paso en cinco minutos.- dijo entre tantas cosas.
Estaba hecha una piltrafa aún asi, me solté el pelo me perfumé me delineé los ojos y sali. Ahi estaba, subido a su moto y yo escapándome de casa, sin que mis papas se enteren me coloqué el caso y sin preguntar dejé que me llevara al fin del mundo. Resulta como sabrán que no fui al fin del mundo, sino a un cuarto de hotel. Era la primera vez que iba a uno, ya que siempre terminábamos en su casa, pero esta vez las cosas eran diferentes... no había amor y si había... no debíamos demostrarlo. Era cosa de una noche pero que los dos sabíamos que era esa despedida que nos debíamos hace tiempo. Yo estaba la mar de nerviosa y mi pecho se llenaba de un aire embriagador, el se sentó a merced del ordenador poniendo una canción de Sabina. Joaquín él si que fue testigo o mejor dicho participe intelectual de un amor que creció de manera desmedida en mi. No pongas música por favor, no me pongas sentimental.- le dije.
Cerró Youtube y se sentó en la cama... yo me quité la remera negra restándole importancia a lo que sucedía alrededor, apagué las luces y me miró sorprendido. Digamos que me quise hacer como si se tratara de un polvo más, tenía asumido que al día siguiente no iban a haber ni saludos ni besos de cortesía. Me senté en la cama y cuando quiso hablarme, deslicé de mi boca un "sh" quitándole la remera, me miró y sonrió de una manera que si yo hubiese estado en mis cabales hubiera muerto en esa habitación. Se mordió el arito que tiene en el lado derecho de su boca y se abalanzó sobre mi. No voy a entrar en detalles acerca de lo que me susurraba al oido, simplemente me quedo con "Ay como extrañaba esto" que dejó escapar de su boca. Y si de sus labios hablamos debo decir que me besó, situación que yo creí que no iba a pasar... siempre sentí que los besos en la boca mientras uno tiene sexo, más que pasión demuestran amor. Y yo no tengo dudas de que lo amo, ¿pero él?.- Terminada la sesión hubiera matado por acostarme en su pecho como antes, pero me contuve y me vestí rapido, como prostituta que tiene prisa. Me dejó de vuelta en casa y nos saludamos como "amigos" confieso que no dormí en toda la noche y que aunque haya tirado por la borda esos meses que estuve sin él, en ese instante de ternerlo en mi de nuevo, de sentir sus besos y el calor de su cuerpo fui la mujer más feliz. Pero también se que esto hace que yo vuelva a caer y que espere con ansias otro encuentro... al fin y al cabo creo que eso es lo unico que lamentablemente nos une. Yo no busco solo su cuerpo, doy lo que sea por estar horas hablando con el como antes. Pero es lo que hay ahora MATIAS es lo unico que quiero.-

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